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jueves, 25 de noviembre de 2010

Cruce de planetas


Suele acontecer, que cuando me dejo llevar por la espiritualidad etílica, en lugar de dominarme la agresividad, o verme cegado por el fulgor hormonal, mi cerebro comienza a latir en slow-motion. En un compás rítmico y pausado. Y con ese tempo, a uno le da tiempo a pensar realmente, a observar en pulcro silencio (evadiendo la verborrea congénita), A VER.
Y entre la multitud, se pueden vislumbrar auténticas obras de arte de la ordenación celular. No hablo de las estatuas vivientes auto-esculpidas (o natas en el caso de las más afortunadas). Las cuales a golpe de inflado ego y maquillaje denso buscan ser la máxima representación de los estándares del día. Hablo de las bellezas más puras y sinceras, esas que con un intercambio de miradas te hacen bajar la vista avergonzado, por el atrevimiento de haber osado cruzarte en sus órbitas sociales.
El mero hecho de percibirlas con claridad te sumerge en un torbellino de emociones, que te hace ansiar acariciarles lentamente, besar cada átomo de su estructura y morderles con dulzura, a conciencia, tomándote todo el tiempo que el universo esté dispuesto a prestarte. No por un primitivo interés meramente sexual, recordatorio de nuestra misión final reproductiva. Sino como una reafirmación de la realidad, una oda a lo equilibradamente perfecto, un puñetazo en los riñones de la vileza del mundo.

¿Lo malo?

Que tan pronto como aparecen estos planetas, ya los ves desaparecer de tu sistema solar por el rabillo del ojo. No hay mucho que ofrecer que te haga querer quedarte a orbitar en el universo maldito.

jueves, 24 de junio de 2010

Sentimientos


Los sentimientos son como una pequeña araña que anida bajo tu piel.
Te pica, se te irrita la zona, y antes o después la carne se pudre y del gran agujero salen mas arañas...

Y yo nublo mi mente con esencias sintetizadas y notas ajenas...

R.Elmaldito Dijo, el 15-11-09

Oda al alcohol


Riega, riega, alcohol mis venas, llévame a un mundo de tenues luces.
De pensamientos que fluyen en forma de palabras,
De música nostálgica, y de música alegre, al ritmo de la acidez del limón, y la calidez de la ginebra.

R.Elmaldito Dijo, el 12-07-09

El Alcohol


En mi anterior actualización hablaba entre otras cosas, de lo que somos, o de los demás creen que somos, y hoy os voy a hablar de un elemento que para mí está muy relacionado con este tema: El Alcohol.
Conocido por todos, y siempre tema de controversia, pero no voy a hablar de ninguna de los temas típicos sino de un pensamiento más personal acerca de este.
El alcohol desde el inicio de los tiempos siempre ha estado presente en las festividades, celebraciones y momentos de diversión (aunque en muchas ocasiones también en momentos de tristeza). E Incluso hoy en día, socialmente es difícil imaginar una fiesta o salir de noche, sin relacionarlo con el alcohol, y yo personalmente soy una de esas muchas personas que lo consumen. Pero si bien la mayoría de las personas resumiría su consumo diciendo que “se lo pasan bien” yo diría que mi caso es ligeramente diferente. Hasta los 18 años nunca había bebido alcohol de forma considerable, si bien había probado el sabor de las bebidas de mis amigos por curiosidad culinaria, y de hecho la ingesta de alcohol me parecía algo estúpido y carente de sentido. De forma totalmente sana y sobria me lo pasaba bien siempre que salía. Pero un día no recuerdo muy bien a cuento de que, decidí beber. Creo recordar que harto de mi infinita timidez decidí probar suerte, para ver si de ese modo me abría un poco, y debió tener resultados satisfactorios por que se ha convertido en una costumbre de los sábados, hasta día de hoy. Pero lo que realmente me gusta del alcohol, es su capacidad para quitar la cáscara a las personas, y mostrárnoslas tal y como son. Se puede conocer mucho a una persona viéndola borracha, ya que el alcohol, como es sabido desinhibe a las personas, es decir, elimina en cierto modo parte del control que tienen sobre sus acciones, y simplemente hacen lo que realmente quieren en cada momento, sin importar el impacto que pueda tener en su entorno, ni en la “sociedad”. Muchas personas lo usan para justificación para sus acciones, pero en lo que me ha enseñado la experiencia, una persona cuando esta borracha no realiza acciones ajenas totalmente a su persona y completamente aleatorias, sino todo lo contrario, hace lo que realmente rondaba por su subconsciente, y que generalmente representa sus deseos ocultos. Por lo tanto, cuando te relacionas con una persona ebria estas relacionándote con su “Yo” más puro, lo que realmente es, o lo que realmente le gustaría ser, lo que muchos llamarían su esencia, o su espíritu. Como curiosidad paradójica está el hecho de la palabra alcohol procede del árabe al-kukhūl الكحول = "el espíritu", y que las bebidas alcohólicas se les denomine también “bebidas espirituosas”. En mi caso personal, cuando bebo, también me sirve para conocerme mejor a mi mismo, y cuando he realizado alguna cosa “inesperada” ha sido porque ya la había pensado previamente estando sereno, pero que quizás no me había atrevido a hacer.

La parte triste de todo esto, es que en ocasiones conoces a personas en estado de embriaguez, con las que conectas o que te resultan realmente atractivas (en cuanto a personalidad), y cuando hablas con ellas estando sobrias, pierden todo su encanto y su interés. Supongo que eso es en lo que la sociedad convierte a las personas…

R.Elmaldito Dijo, el 09-05-08